domingo, 10 de diciembre de 2017

ficha 7 (textos ebau)


“Dieciocho sirios”, Jorge M. Reverte

No sé cuántos refugiados sirios, afganos, libios, etcétera (cuando se habla de esas nacionalidades se puede poner etcétera) han buscado asilo, o están haciéndolo, en Grecia y otros países: solo sé que son muchas decenas de miles, que nadie sabe de cierto ni cuántos son ni qué oficios tienen, ni siquiera si sus familias son de verdad o impostadas. De los refugiados poco se sabe, salvo que son tantos y tienen tantas necesidades que son capaces de colapsar un país como Grecia (ellos no, su número), y Grecia es mucho país.

Italia, que ya es grande y potente, estaba al borde de la crisis política por su presencia masiva, a través de rutas marítimas sobre todo, pero la apertura de rutas terrestres ha dejado pequeña la situación italiana. Grecia revienta, y la Europa de la solidaridad y los derechos humanos está ayudando lo que puede a ese reventón. Dinero sí hay para Grecia, y ayuda en forma de comida y botellas de agua. Pero ninguna esperanza de que se pueda ofrecer a ese aluvión de personas una salida vital medianamente estable y decente.

Vemos las fotografías y los vídeos que les dan vida a los personajes, y no cabe duda: entre los millares de refugiados que huyen de la guerra hay tantos niños, tan inocentes como los nuestros, que es imposible dar la vuelta a la cara todo el tiempo. Solo con las fotos que nos llegan todos los días tendríamos que tener bastante para decidir que los Gobiernos europeos tienen que ayudar en nuestro nombre o deben irse cubiertos de vergüenza.

El Gobierno español no solo está alineado con los demás en esa ignorancia voluntaria, sino que merece un puesto de honor en el ranking de la vergüenza. Quizá la cifra varíe algo, pero creo que hay ya 18 casos solucionados de peticiones de asilo. ¿Pero con qué cara se atreven a darnos esa cifra? Dieciocho significa un refugiado sirio por comunidad autónoma. Alguna habrá a la que le sobre uno. Y alguna institución tendrá el honor de verdad de haberse ofrecido a recoger más, como la Barcelona de Ada Colau.

No es demagogia, esto va en serio. Los 18 se tendrían que convertir en 18.000 en una semana. Y si no, malditos seáis, gobernantes nuestros.






FICHA 7. PRIMERO DE BACHILLERATO

“Salvar vidas”, por Juan Ignacio Torreblanca

Hay un principio muy sencillo de entender y aplicar que debería regir nuestras acciones respecto a la crisis de refugiados: salvar vidas. Está en los artículos 2 y 3.5 del Tratado de la UE, que fundamenta la construcción europea en el respeto a la dignidad humana, y su acción exterior en la protección de los derechos humanos, especialmente los derechos del niño, y la atención a las obligaciones recogidas en la Carta de Naciones Unidas, el asilo y refugio entre ellas.

¿Acaso no es salvar vidas el principio rector de la política europea?, se preguntarán. Si lo fuera, ¿estaríamos discutiendo sobre si la OTAN debe colaborar en la lucha contra las mafias? ¿O haría tiempo que habríamos puesto en marcha una operación de rescate marítimo en el Egeo que asegurara que todas esas familias sirias que huyen de la guerra no pasan ni un minuto de más en el agua? Si salvar vidas fuera la prioridad número uno, ¿tendrían sentido los reproches y amenazas a Grecia por su supuesta negligencia a la hora de registrar a los refugiados? ¿O estaríamos viendo a nuestros Gobiernos levantando bien equipados campos de acogida por toda Europa? Si esa fuera nuestra prioridad, ¿tendría sentido el regateo político y económico al que estamos asistiendo entre Alemania y Turquía mientras 2.000 personas siguen arriesgando sus vidas diariamente cruzando el Egeo?

Tristemente, a fecha de hoy, la política europea no persigue salvar vidas, sino reducir el flujo de refugiados. Sonroja que un proyecto que aspira a definirse por sus valores esté dejando en manos de voluntarios y ONG el salvamento y acogida de los refugiados en las costas griegas (incluso encausando a algunos de ellos por colaborar en los rescates). Ahora, en una segunda vuelta de tuerca que la aleja aún más de esos principios, la UE se apresta a organizar una política de retorno para los refugiados. De retorno, ¿a dónde? ¿A la misma Turquía de donde han salido? ¿A una Siria donde la intervención rusa en apoyo de El Asad está a punto de provocar una catástrofe humanitaria aún mayor? ¿Qué más da? A dónde retornen da igual: lo que cuenta es mantener a los refugiados fuera de la vista.


sábado, 25 de noviembre de 2017

Ficha 6


FICHA 6. PRIMERO DE BACHILLERATO
Tienes 18 años. Estrenas mayoría de edad. Eres oficialmente adulta. Con cuerpo de mujer hecha y derecha, aunque en tu rostro y en tu mirada y en lo más hondo de tu seno, donde habita lo que llamamos alma, puede que aún seas, lo serás siempre, la niña de los ojos de los tuyos. Pero tú te crees muy mayor. Y capaz. Y libre. Lo eres, de hecho. Lo dice tu condición de ciudadana de pleno derecho. Estamos en julio. Empieza tu primer verano de libertad absoluta. Te quieres comer el mundo. Te vas a los Sanfermines. Bebes, bailas, te desmadras tanto o más que tus pares varones. Conoces a unos chicos en la calle a las tantas de la noche. Altos, guapos, simpáticos como ellos solos. Hombres, ellos sí, hechos y derechos que te sacan 10 años, 10 centímetros y mucho más que 10 kilos de envergadura por barba. Os divertís juntos. Jijí, jajá, selfis, picos, morritos, morreos. Puede que te des el lote con uno, o con varios, o con todos. Porque sí. Porque eres dueña de ti misma. Porque te da la gana y punto. Se ofrecen a acompañarte al coche. De camino, te meten en un portal y te penetran por donde quieren mientras se jalean, te graban en tal trance y se jactan de su hazaña ante sus colegas. Acaban, te roban el móvil y te dejan tirada en la escalera. Les denuncias. Les enchironan. Lloran. Patalean. Piden justicia. Dicen que son inocentes. Que tú consentiste. Que lo pasaste bomba, incluso. Pagan a un detective para que te siga y demuestre en el juicio que no eres una santa y que después del episodio estabas tan pancha. Entrabas, salías, vivías. Lo que no dicen es que, de cinco tíos como cinco Torres del Oro, ni uno tuvo una neurona activa o una célula de humanidad para acabar con la orgía, aunque tú se la hubieras pedido, como insinúan, casi de rodillas. Pero, claro, ellos son hombres y tienen sus urgencias. Y tú eres muy suelta. Ya se ve en el informe del detective. Lo que te pasa, te pasa por algo. Por puta.


1.-GUÍA PARA  EL COMENTARIO CRÍTICO DEL TEXTO  PERIODÍSTICO.

1.       Justificación de la tipología textual:

                   I.      Tipo de texto.

a.      Según su ámbito de uso.

·         Siempre se tratará de un texto periodístico. Justifícalo.

b.      Subgénero periodístico.

·         Siempre estaremos ante uno de los subgéneros de opinión, pero habrá que especificar cuál (editorial, artículo de opinión, columna o carta al director) y los criterios que has seguido para tal clasificación.

c.      Según su intención.

·         Siempre se tratará de un texto argumentativo. Justifícalo.

                II.      Funciones del lenguaje y elementos comunicativos.

a.      Funciones del lenguaje.

·         Destaca las funciones presentes (y especialmente la predominante) en el texto. Argumenta tu análisis.

b.      Elementos comunicativos.

·         Señala el grado de subjetividad del texto (focalización en el emisor). Justifica tu respuesta (alude a aspectos como la modalidad oracional, el léxico valorativo, el predominio de los valores denotativos o connotativos, las figuras retóricas, la persona gramatical, los signos de puntuación…).

·         Señala el grado de adaptación del autor al receptor (estilo llano, con afán divulgativo; estilo erudito, destinado a especialistas en la materia...). Argumenta y ejemplifica tu análisis.

2.      Tema. Resumen. Tesis. Estructura.

a.      Tema.

·         Indica el tema del texto. Recuerda que debe expresarse mediante un sintagma nominal.

b.      Resumen.

c.      Destaca las ideas principales del texto. Recuerda que el resumen de un texto argumentativo consiste en la formulación clara, breve y cohesionada de la tesis y los argumentos esgrimidos.

d.      Estructura.

·         Señala el tipo de esquema argumentativo utilizado por el autor (estructura deductiva, inductiva, encuadrada, paralela). Argumenta tu análisis.

·         Ubica en el texto la introducción, la tesis (si está explícita), los argumentos y la conclusión, así como su correspondencia o no con la distribución en párrafos.

3.      Importancia o actualidad del tema.

·         Señala la relevancia del tema en general para el ser humano, o de su relación con acontecimientos recientes, así como su eco en los medios de comunicación o en la sociedad en general.

4.      Argumentos y refuerzos utilizados por el autor.

a.      Tipos de argumentos.

·         Señala y clasifica los argumentos que ha utilizado el autor.

b.      Rasgos de estilo.

·         En el nivel léxico-semántico, comenta recursos que dan unidad al texto:

o   Variedad (o variedades) de la lengua utilizada.

o   El uso de campos semánticos o asociativos y su relación con el tema tratado. 

o   El uso de sinónimos, antónimos e hiperónimos / hipónimos y su relevancia con respecto al tema.

o   Otros elementos léxicos significativos del texto (pre­sencia de préstamos, arcaísmos, tecnicismos, palabras tabú, eufemismos…) y su relación con el tema.

·         En el nivel morfosintáctico, comenta:

o   La abundancia o escasez de adjetivos, y su tipo (especificativos y explicativos). Explica el porqué de tal abundancia.

o   Uso de los tiempos verbales. Relaciónalo con el contenido del texto y la intención del autor.

o   Cualquier otro rasgo morfológico significativo del texto comentado (predominio del carácter sustantivo sobre el verbal o viceversa, abundancia de sustantivos abstractos o concretos, presencia de diminutivos...).

o   Predominio de una sintaxis simple o compleja, de la coordinación o la subordinación (o de algún tipo de coordinación o subordinación en concreto, si es el caso) y relación con el contenido del texto y la intención del autor.

o   Uso de estructuras impersonales y pasivas y relación con la intención del autor.

·         En el nivel textual, describe:

o   El uso de uno o varios tipos de conectores textuales. Explica su importancia para la cohesión del texto y jus­tifica el tipo concreto de conectores con la estruc­tu­ra general (introducción, tesis, argumentos, conclu­sión) y el tipo de argumentos expresados en el texto.

5.      Posicionamiento del alumno.

Redacta un texto argumentativo sobre el tema planteado, teniendo en cuenta las siguientes posibilidades:

·         En el caso de que tu opinión sea contraria o diferente a la manifestada por el autor, es preciso confrontar razonadamente ambos pareceres:

o   Argumentos que rebaten la visión ofrecida por el autor.

o   Propuesta de otra alternativa.

o   Argumentos que refrendan esta otra alternativa.

·         En el caso de que tu opinión no difiera con respecto a la del autor, es necesario justificarlo, pero evitando la paráfrasis textual como único medio:

o   Argumentos adicionales o razonamientos aportados por ti.

·         En el caso de que no te muestres absolutamente en contra ni absolutamente a favor de los planteamientos del autor, o bien haya afirmaciones en el texto con las que te muestras conforme y otras con las que no, siempre es esencial aportar las razones de uno y de otro sentir:

o   Argumentos adicionales a favor del autor.

o   Argumentos que van en contra.

·         No olvides la conclusión y cierre textual, en que se incluya una valoración personal que resalte tu tesis frente a la expuesta en el texto inicial o que ponga de relieve su coincidencia con la posición del autor (originalidad, valores éticos…).





Ficha 6


FICHA 6. PRIMERO DE BACHILLERATO
Tienes 18 años. Estrenas mayoría de edad. Eres oficialmente adulta. Con cuerpo de mujer hecha y derecha, aunque en tu rostro y en tu mirada y en lo más hondo de tu seno, donde habita lo que llamamos alma, puede que aún seas, lo serás siempre, la niña de los ojos de los tuyos. Pero tú te crees muy mayor. Y capaz. Y libre. Lo eres, de hecho. Lo dice tu condición de ciudadana de pleno derecho. Estamos en julio. Empieza tu primer verano de libertad absoluta. Te quieres comer el mundo. Te vas a los Sanfermines. Bebes, bailas, te desmadras tanto o más que tus pares varones. Conoces a unos chicos en la calle a las tantas de la noche. Altos, guapos, simpáticos como ellos solos. Hombres, ellos sí, hechos y derechos que te sacan 10 años, 10 centímetros y mucho más que 10 kilos de envergadura por barba. Os divertís juntos. Jijí, jajá, selfis, picos, morritos, morreos. Puede que te des el lote con uno, o con varios, o con todos. Porque sí. Porque eres dueña de ti misma. Porque te da la gana y punto. Se ofrecen a acompañarte al coche. De camino, te meten en un portal y te penetran por donde quieren mientras se jalean, te graban en tal trance y se jactan de su hazaña ante sus colegas. Acaban, te roban el móvil y te dejan tirada en la escalera. Les denuncias. Les enchironan. Lloran. Patalean. Piden justicia. Dicen que son inocentes. Que tú consentiste. Que lo pasaste bomba, incluso. Pagan a un detective para que te siga y demuestre en el juicio que no eres una santa y que después del episodio estabas tan pancha. Entrabas, salías, vivías. Lo que no dicen es que, de cinco tíos como cinco Torres del Oro, ni uno tuvo una neurona activa o una célula de humanidad para acabar con la orgía, aunque tú se la hubieras pedido, como insinúan, casi de rodillas. Pero, claro, ellos son hombres y tienen sus urgencias. Y tú eres muy suelta. Ya se ve en el informe del detective. Lo que te pasa, te pasa por algo. Por puta.


1.-GUÍA PARA  EL COMENTARIO CRÍTICO DEL TEXTO  PERIODÍSTICO.

1.       Justificación de la tipología textual:

                   I.      Tipo de texto.

a.      Según su ámbito de uso.

·         Siempre se tratará de un texto periodístico. Justifícalo.

b.      Subgénero periodístico.

·         Siempre estaremos ante uno de los subgéneros de opinión, pero habrá que especificar cuál (editorial, artículo de opinión, columna o carta al director) y los criterios que has seguido para tal clasificación.

c.      Según su intención.

·         Siempre se tratará de un texto argumentativo. Justifícalo.

                II.      Funciones del lenguaje y elementos comunicativos.

a.      Funciones del lenguaje.

·         Destaca las funciones presentes (y especialmente la predominante) en el texto. Argumenta tu análisis.

b.      Elementos comunicativos.

·         Señala el grado de subjetividad del texto (focalización en el emisor). Justifica tu respuesta (alude a aspectos como la modalidad oracional, el léxico valorativo, el predominio de los valores denotativos o connotativos, las figuras retóricas, la persona gramatical, los signos de puntuación…).

·         Señala el grado de adaptación del autor al receptor (estilo llano, con afán divulgativo; estilo erudito, destinado a especialistas en la materia...). Argumenta y ejemplifica tu análisis.

2.      Tema. Resumen. Tesis. Estructura.

a.      Tema.

·         Indica el tema del texto. Recuerda que debe expresarse mediante un sintagma nominal.

b.      Resumen.

c.      Destaca las ideas principales del texto. Recuerda que el resumen de un texto argumentativo consiste en la formulación clara, breve y cohesionada de la tesis y los argumentos esgrimidos.

d.      Estructura.

·         Señala el tipo de esquema argumentativo utilizado por el autor (estructura deductiva, inductiva, encuadrada, paralela). Argumenta tu análisis.

·         Ubica en el texto la introducción, la tesis (si está explícita), los argumentos y la conclusión, así como su correspondencia o no con la distribución en párrafos.

3.      Importancia o actualidad del tema.

·         Señala la relevancia del tema en general para el ser humano, o de su relación con acontecimientos recientes, así como su eco en los medios de comunicación o en la sociedad en general.

4.      Argumentos y refuerzos utilizados por el autor.

a.      Tipos de argumentos.

·         Señala y clasifica los argumentos que ha utilizado el autor.

b.      Rasgos de estilo.

·         En el nivel léxico-semántico, comenta recursos que dan unidad al texto:

o   Variedad (o variedades) de la lengua utilizada.

o   El uso de campos semánticos o asociativos y su relación con el tema tratado. 

o   El uso de sinónimos, antónimos e hiperónimos / hipónimos y su relevancia con respecto al tema.

o   Otros elementos léxicos significativos del texto (pre­sencia de préstamos, arcaísmos, tecnicismos, palabras tabú, eufemismos…) y su relación con el tema.

·         En el nivel morfosintáctico, comenta:

o   La abundancia o escasez de adjetivos, y su tipo (especificativos y explicativos). Explica el porqué de tal abundancia.

o   Uso de los tiempos verbales. Relaciónalo con el contenido del texto y la intención del autor.

o   Cualquier otro rasgo morfológico significativo del texto comentado (predominio del carácter sustantivo sobre el verbal o viceversa, abundancia de sustantivos abstractos o concretos, presencia de diminutivos...).

o   Predominio de una sintaxis simple o compleja, de la coordinación o la subordinación (o de algún tipo de coordinación o subordinación en concreto, si es el caso) y relación con el contenido del texto y la intención del autor.

o   Uso de estructuras impersonales y pasivas y relación con la intención del autor.

·         En el nivel textual, describe:

o   El uso de uno o varios tipos de conectores textuales. Explica su importancia para la cohesión del texto y jus­tifica el tipo concreto de conectores con la estruc­tu­ra general (introducción, tesis, argumentos, conclu­sión) y el tipo de argumentos expresados en el texto.

5.      Posicionamiento del alumno.

Redacta un texto argumentativo sobre el tema planteado, teniendo en cuenta las siguientes posibilidades:

·         En el caso de que tu opinión sea contraria o diferente a la manifestada por el autor, es preciso confrontar razonadamente ambos pareceres:

o   Argumentos que rebaten la visión ofrecida por el autor.

o   Propuesta de otra alternativa.

o   Argumentos que refrendan esta otra alternativa.

·         En el caso de que tu opinión no difiera con respecto a la del autor, es necesario justificarlo, pero evitando la paráfrasis textual como único medio:

o   Argumentos adicionales o razonamientos aportados por ti.

·         En el caso de que no te muestres absolutamente en contra ni absolutamente a favor de los planteamientos del autor, o bien haya afirmaciones en el texto con las que te muestras conforme y otras con las que no, siempre es esencial aportar las razones de uno y de otro sentir:

o   Argumentos adicionales a favor del autor.

o   Argumentos que van en contra.

·         No olvides la conclusión y cierre textual, en que se incluya una valoración personal que resalte tu tesis frente a la expuesta en el texto inicial o que ponga de relieve su coincidencia con la posición del autor (originalidad, valores éticos…).





miércoles, 8 de noviembre de 2017

FICHA 5


Ficha 5. Primero de bachillerato



“Largo camino a la igualdad”, editorial EL PAÍS.



Pese al voluntarismo de los discursos oficiales sobre los beneficios de la igualdad, la corrección de la brecha de género es tan desesperadamente lenta que de seguir a este ritmo las mujeres tardarán un siglo en lograr la igualdad en participación política, educación o salud, y más de dos en alcanzar la equiparación económica. Esta es la estimación que hace el Foro Económico Mundial, entidad que organiza los foros de Davos, y eso suponiendo que no se produzcan retrocesos, cosa que no es segura. El propio informe constata que en algunos ámbitos, como los económicos, la brecha ha aumentado.

El grado de igualdad no guarda relación con el nivel de desarrollo. Es paradigmático el caso de EE UU, que ha bajado cuatro puestos y ocupa el lugar 49 de los 144 países analizados. España ha pasado del 29 al 24, pero tampoco podemos estar satisfechos, pues en 2006 estábamos en el 11, lo que da idea de lo inseguro que es el avance. Con un índice del 0,75 estamos mejor que la media (0,68), pero lejos de los países que han alcanzado las mayores cotas de igualdad: Islandia (0,88), Noruega (0,83), Finlandia (0,82), Ruanda (0,82) o Suecia (0,82).

El informe señala que una mayor participación de las mujeres en cargos de representación política mejoraría todos los parámetros de igualdad, pero en esa asignatura tampoco se avanza suficiente. Según datos del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE), tres cuartas partes de los ministros y parlamentarios nacionales y regionales de la UE son hombres, y apenas uno de cada cinco puestos directivos de grandes empresas está ocupado por una mujer. Desaprovechar la formación y la capacidad de la mitad femenina de la población es una injusticia que además atenta contra la racionalidad económica. Si la persuasión no logra que se avance más rápido, habría que probar con otras medidas.



1.- Tema, tesis, resumen.

2.- Ejercicios de la página 163 y 167.

3.- Página 67, enterita.


martes, 7 de noviembre de 2017

Largo camino a la igualdad. Editorial El País

Pese al voluntarismo de los discursos oficiales sobre los beneficios de la igualdad, la corrección de la brecha de género es tan desesperadamente lenta que de seguir a este ritmo las mujeres tardarán un siglo en lograr la igualdad en participación política, educación o salud, y más de dos en alcanzar la equiparación económica. Esta es la estimación que hace el Foro Económico Mundial, entidad que organiza los foros de Davos, y eso suponiendo que no se produzcan retrocesos, cosa que no es segura. El propio informe constata que en algunos ámbitos, como los económicos, la brecha ha aumentado.


El grado de igualdad no guarda relación con el nivel de desarrollo. Es paradigmático el caso de EE UU, que ha bajado cuatro puestos y ocupa el lugar 49 de los 144 países analizados. España ha pasado del 29 al 24, pero tampoco podemos estar satisfechos, pues en 2006 estábamos en el 11, lo que da idea de lo inseguro que es el avance. Con un índice del 0,75 estamos mejor que la media (0,68), pero lejos de los países que han alcanzado las mayores cotas de igualdad: Islandia (0,88), Noruega (0,83), Finlandia (0,82), Ruanda (0,82) o Suecia (0,82).
El informe señala que una mayor participación de las mujeres en cargos de representación política mejoraría todos los parámetros de igualdad, pero en esa asignatura tampoco se avanza suficiente. Según datos del Instituto Europeo para la Igualdad de Género (EIGE), tres cuartas partes de los ministros y parlamentarios nacionales y regionales de la UE son hombres, y apenas uno de cada cinco puestos directivos de grandes empresas está ocupado por una mujer. Desaprovechar la formación y la capacidad de la mitad femenina de la población es una injusticia que además atenta contra la racionalidad económica. Si la persuasión no logra que se avance más rápido, habría que probar con otras medidas.



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martes, 24 de octubre de 2017

Ficha 4.


“Los problemas de los inmigrantes”, Patricio Pron. EL PAÍS. Ficha 4. Primero de bachillerato.

Algún tiempo atrás cierto periódico utilizaba a menudo la rúbrica que encabeza esta columna para sus noticias sobre inmigración, pese a lo cual resultaba y resulta evidente que esos problemas no eran o son sólo de los inmigrantes, sino de toda la sociedad española de la que estos desean (o deberían desear) convertirse en parte, por no mencionar el hecho de que las muertes en las fronteras de personas que han sido expulsadas de sus países son (o deberían ser) un problema de todos nosotros, en tanto congéneres. Al parecer, ni siquiera un país católico como España comprende qué cosa es la piedad y convierte las dificultades de sus inmigrantes en problemas de un otro indeseable y sin rostro.

Un país con un pasado más atroz que España sí parece haberlo entendido. En 2013, en Alemania, cuatro estudiantes crearon el proyecto Cocinar por fuera del plato en el marco del cual un grupo de refugiados confecciona platos de sus países de origen en sus casas para los visitantes y narra sus historias. La iniciativa trasciende la experiencia gastronómica, sin embargo: con la excusa de la degustación de comida de otros países (el único aspecto en el que las sociedades europeas parecen dispuestas a transigir con sus inmigrantes), lo que se cocina en esos encuentros es un contacto directo con ellos que permite ponerle nombres y rostros a las que, de otra forma, sólo son noticias en el periódico, datos y cifras de muertos y desplazados sin historia alguna. Cocinar por fuera del plato pone de manifiesto algo que a menudo olvidamos: que “los problemas de los inmigrantes” son los nuestros, que todos somos uno en un mundo cada vez más pequeño. Quizás España todavía esté a tiempo para comprenderlo.

1.- Tema y tesis del texto. Funciones del lenguaje. Elementos de la comunicación. Estructura.

2.- Ejercicios de la página 51.

3.- Mapa conceptual de la página 52.

4.- Ejercicios 2, 3, 5 y 6, 7, 9, 11, 12, 13.

5.- La página 155.

sábado, 7 de octubre de 2017

Ficha 3.


“El porno como educación sexual”, EL PAIS. 27 de octubre de 2017-

Almudena no olvidará el impacto que sufrió el día que descubrió que su hija de 15 años tenía el pubis totalmente depilado. “Me quedé boquiabierta”, dice esta madre que no quiere dar su apellido. “Me pregunté '¿De dónde ha podido sacar esta idea?'. Dice que lo hace por estética, pero yo creo que lo ha sacado de la pornografía, el único sitio donde se ve como lo más normal del mundo”. A Elena, su hija, no hacerlo le daría vergüenza. “Ellos ven raro que no estemos completamente depiladas”, cuenta ya a solas.

La educación sexual de los menores no vive un buen momento en España. Al contrario que en muchos de nuestros países vecinos, aquí no figura en el currículum escolar. Los expertos la califican de “desastrosa”. “Se deja al criterio de los centros educativos, en muchas comunidades se necesita el consentimiento paterno para que los menores la reciban y la puede impartir cualquiera”, se duele Raquel Hurtado, de la Federación de Planificación Familiar Estatal. A pesar de que cada vez más padres hablan de sexo con sus hijos, la desconexión sigue siendo notable. Los menores tienen acceso a su principal fuente de información sobre el asunto con un simple clic: más de la mitad (el 53,5%) de los adolescentes españoles de entre 14 y 17 años ha visto porno en Internet (el dato, de Protégeles, incluye a chicos y chicas). Entre los 11 y los 12, el 4% reciben contenidos sexuales en sus móviles. Y, mal digerido, el porno provoca nuevos comportamientos que los adultos no entienden. “Nuestros cerebros aprenden”, empieza Juan Madrid, el médico del Centro Joven del Ayuntamiento de Madrid. “Si tú te acostumbras a excitarte viendo determinados vídeos luego condiciona tus preferencias”.

Lo cierto es que los adolescentes mantienen su primera relación sexual a la misma edad media de los últimos años: los 17. Pero los que antes se animan a dar el paso, cada vez son más numerosos. El porcentaje que ha tenido su primera relación sexual antes de los 15 se ha más que duplicado entre 2004 y 2012 pasando del 5,2% al 12,3%, según el último informe de sexualidad del Injuve.

Las adolescentes están acostumbradas a que chicos mayores que ellas las animen a mantener relaciones antes de que les brote el deseo. Patricia es una de ellas. A sus 17 años, esta alumna de un centro privado madrileño perdió la virginidad hace unos meses porque su pareja de entonces le dijo “si no lo hacemos lo vamos a tener que dejar”. “Al final di el paso y ahora que ya no estamos juntos me arrepiento”. A ejemplos como este se refiere Hurtado cuando dice que no le preocupa que los adolescentes tengan relaciones pronto, “si estas son decididas y lo hacen porque les apetece, y no porque hay gente en mi grupo diciendo que lo haga ya”.

Noemí Sánchez es educadora sexual en institutos de Alcalá de Henares (Madrid). “Los chicos ven porno y deducen que su vida sexual va a ser muy parecida”, dice. Ella tiene en cuenta que las nuevas tecnologías, ahora masivas, están plenamente integradas en sus vidas. El 16 de octubre, 35 alumnos de 12 y 13 años del concertado Nuestra Señora de Los Ángeles, en Villaverde (Madrid) escuchan a dos policías del grupo de Participación Ciudadana de la comunidad que les dan una clase de prevención en la que les advierten del peligro de entablar conversación con desconocidos a través de la Red o de compartir imágenes subidas de tono. Un agente les pregunta si utilizan Whatsapp. Levanta la mano toda la clase menos tres chicos. “¿Y sabéis a partir de qué edad es legal disponer de esta aplicación?”, pregunta de nuevo. Los adolescentes se encogen de hombros. “Los 16 años”. Y recibe como respuesta un montón de rostros sorprendidos.

Al este de Madrid, en Coslada, chicas y chicos de entre 17 y 19 años charla en dos bancos enfrentados. Hablan de un vídeo que ha visto todo el alumnado del centro público en el que estudian: “Una chica se grabó tocándose y luego se lo mandó a su novio. Cuando se pelearon, él se lo reenvió a varias personas hasta que lo vio todo el instituto”. La joven se ha cambiado de instituto pero sigue viviendo en el barrio. La consideran “una guarra y una cerda”. “¿Y qué pensáis del chico que difundió las imágenes?”. Silencio sepulcral.

El machismo que condena a la mujer atrevida frente al hombre va a más en los adolescentes. “La mujer se ve como un elemento de posesión del hombre y el poder de controlar que nos dan las nuevas tecnologías se usa cada vez más”, dice Madrid. Un estudio del Ministerio de Sanidad sobre la evolución de conductas violentas y patrones sexistas entre menores concluía que el porcentaje de chicas que reconocía haber sufrido insultos subió del 14% al 23% entre 2010 y 2013. Por esas fechas una encuesta de la Comunidad de Madrid desveló que al 5,3% de las adolescentes de entre 14 y 16 años “el chico con el que salían le había impuesto conductas de tipo sexual” que ella rechazaba.

Tres adolescentes —alumnas de un centro público madrileño— confirman que reciben comentarios machistas: “Nos lo sueltan en plan bromita: 'Vete a fregar. Y luego, si ya somos pareja, pueden decirte: 'Eres solo mía'. 'No hables con otros chicos'...”. Varios educadores sexuales se confiesan escandalizados por la aceptación que hay entre los menores hacia los celos. “Sus patrones de pareja son muy chapados a la antigua, el chico se entiende que es superior y muy posesivo”, dice Sánchez. “Ellos intentan controlar como visten y ellas los justifican”. Sánchez culpa en parte a los modelos que reciben desde fuera en canciones, películas y televisión.

Depilarse integralmente el pubis se ha puesto de moda entre las adolescentes (y también entre algunas adultas). “Los directores de nuestros centros de belleza lo confirman”, dice Juan Carlos Lorenzo, de la cadena Aires. “Lo hago por estética” es la respuesta más habitual de las menores. Aunque también dan otras: “Lo hago por si ligo”, dice una chica de 16 años. “Yo por higiene”, dice una joven de 17 que se está haciendo la zona con láser gracias a 650 euros que sus padres le regalaron para el tratamiento. “¿Y duele?”, pregunta una amiga. “Un poco. Quema”. Álvaro, de 18 años, sostiene que la exigencia va en ambos sentidos: “¡Yo cada tres días me afeito mis partes porque ellas también lo demandan!”, dice. “Si me topo con una que no está integralmente depilada, me da asco”. Isabel Serrano, ginecóloga, no está segura de que el porno haya impuesto esta moda; ella ve otro motivo de preocupación: “Yo lo ubico en el modelo estético actual de gustar al otro, lo que incluye gustarle desde los genitales. 'Si le gusto más, no se irá con otras”.

En 2012, la Comunidad de Madrid encargó un informe sobre la violencia hacia las adolescentes. “Queríamos entender qué estaba pasando en edades tempranas”, dice Marisa Pires, de Acciones de Salud contra la violencia de género. “Todos los jóvenes creen en la igualdad de sexos”, reza el informe; “pero la forma en que se desenvuelven sus afectos no demuestra que la igualdad presida habitualmente sus relaciones mutuas. La violencia de pareja hacia las mujeres se cuela por la afectividad y no por la ideología”.

Es habitual que los adolescentes sufran (y emitan) agresiones verbales imponiendo modelos femeninos y masculinos que han interiorizado desde la infancia. “La agresión de género se está empezando a poner de moda en determinados ambientes”, dice el informe. “Ser 'guay' cada vez está más vinculado a ser agresivo con ellas”. Al autor del estudio, el sociólogo Luis Seoane, le preocupa que los adultos estemos dejando que la educación sexual de los menores evolucione sola y sin control. “Impera una gran hipocresía”, explica Serrano. “Estudiamos la violencia, pero luego no somos consecuentes con nuestros informes. El Gobierno cree, equivocadamente, que impartir educación sexual hará que aumente el sexo entre adolescentes, cuando es al revés: con una buena educación en la materia son más capaces de decir no”.



ACTIVIDADES

1.- Ejercicio 6, de la página 33.

2.- Ejercicio 13, de la página 35.

3.- Ejercicios de la página 53.

4.- Ejercicios de la página 149.