miércoles, 27 de septiembre de 2017

"Otoño"


Ficha  2 Primero de bachillerato. “Otoño”, por David Trueba.

Por muchas ambiciones con que el ser humano se pinte a sí mismo, no pasa de ser un mero superviviente. Ahora que sabemos que insectos que fueron nuestra más alegre compañía en la infancia, las mariposas, los saltamontes, los grillos, son ya también especies amenazadas de extinción, haríamos bien en poner nuestras barbas a remojar. Basta escuchar con atención a los líderes mundiales para comprender que si persistimos como raza dominante no es debido a la inteligencia superior, sino a unas cualidades de resistencia al medio más sólidas que las de aquellos seres que coleccionábamos con alfileres, recluíamos en botes transparentes o cazábamos por el campo sin saber aún que éramos depredadores. Instalados en un vértigo tecnológico que apunta a la inmortalidad como el próximo reto cuando todavía la instalación de fibra telefónica es una chapuza de cables, taladros y postes torcidos en las esquinas de las calles, parecemos imbuidos de una seguridad en nosotros mismos que solo se apabulla cuando llega puntual la enfermedad terminal y la pompa fúnebre, a la que por más rimbombancia que le damos no nos acaba de gustar del todo protagonizar.

Cada vez más sumisos al asfalto y al teléfono móvil, no parece angustiarnos la constante cadencia de fenómenos naturales de una capacidad de destrucción asombrosa. El dolor de los terremotos y huracanes, tan tremendos en el final de verano caribeño, ya ha sido analizado por las mejores mentes financieras como una posibilidad cierta de negocio y en las páginas de economía se especula con que un buen cataclismo trae dinero para reconstrucción y crecimiento del PIB. Incluso utilizamos amenazas como el tsunami, el huracán o el vendaval para adjetivar capacidades humanas, presos del entusiasmo, olvidándonos de que cuando uno de esos fenómenos nos visita el hombre se hace hormiga pisoteada sin esfuerzo. Qué miserable delirio de superioridad nos invade cuando nos olvidamos de en medio de dónde estamos.

Haríamos bien en sentarnos de nuevo a apreciar el paso de las estaciones, a esperar la lluvia y el amanecer con el respeto que le guardaban los antiguos. Mientras no somos más que supervivientes. Y ahora que cambiamos de estación ya ni siquiera recurrimos a la poesía, que se está quedando atrás frente al furor de los laboratorios. Pero conviene recordar a Rilke cuando advertía que al comenzar el otoño quien ya no tiene casa ya no la construirá, quien ahora está solo, lo estará mucho tiempo, y que, pese a esos delirios tan nuestros, a lo máximo que llegaremos es a deambular de un lado a otro mientras las hojas caen.



ACTIVIDADES

1.- Ejercicios de la página 15.

2.- Ejercicio 26 de la página 17.

3.- Ejercicio 9 de la página 25.

4.- Ejercicios de la página 17.


domingo, 24 de septiembre de 2017

"Distopía feminista"




“Distopía feminista”, por Máriam. B. Bascuñán

Esta semana, los Emmy cubrían de gloria a The Handmaid’s Tale, serie basada en la oscura novela homónima de Margaret Atwood. La historia está narrada en clave distópica y recrea el tránsito de la sociedad norteamericana hacia una dictadura puritana que suprime los derechos de las mujeres. “Como mi conciencia se formó durante la Segunda Guerra Mundial, sabía que el orden establecido puede desvanecerse de la noche a la mañana”, ha afirmado la autora.

Lo interesante del buceo de Atwood por la teología puritana que permanece en el subsuelo de la ahora América de Trump no es la mera descripción del recorte de libertades de las mujeres. Lo que inquieta es más bien la crónica de cómo la severidad teocrática construye un camafeo ideal de mujer que la atrapa en una identidad religiosa de bienaventurado vientre gestor. Para tal fin, la élite del régimen se reparte las hembras fértiles, convertidas en Criadas.

Nuestro discurso dominante sitúa en el centro de la identidad femenina la reproducción, con las consecuencias que esto tiene para la experiencia corporal de las mujeres y para su personificación como sujeto en sociedad. Lo importante del orden social descrito en la fábula de Atwood es desvelar la concepción ultrarreaccionaria sobre la mujer que todavía subyace en él. Por eso cita el Génesis: “He aquí a mi sierva Bilhá: únete a ella y parirá sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella”.

El éxito de la historia reside en que las mujeres no son muñecas rotas, sino personas que narran experiencias, anhelos y temores con los que podemos identificarnos. Su feminismo no está en la denuncia de la carne que enseñan, sino en revelar los modelos retrógrados marcados por el género y cómo se naturalizan. Aprendemos que la libertad no consiste en elegir si una quiere o no ser vientre gestor, sino en desafiar los valores tradicionales que ligan a las mujeres con la reproducción y el arreo. Para evaluar su plenitud vital, lo que se les permite o no elegir, es necesario visualizar primero esa interesada idea de la feminidad que les es impuesta. Algunos hoy lo hacen sumergidos en las santas líneas del Génesis bíblico pensando que han descubierto la panacea del orden liberal.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Tipos de argumentos

TIPOS DE ARGUMENTOS
Los argumentos, como se ha dicho, son las razones en las que el autor de un texto basa su postura ante el tema objeto de la argumentación. De entre los diversos tipos de razonamientos que pueden utilizarse para sostener una opinión, a continuación puedes encontrar algunos de los más frecuentes en nuestra sociedad:
De autoridad. Se acude a un experto o persona reconocida para apoyar la opinión.
Tradición. El peso de la tradición puede utilizarse para confirmar nuestras ideas. Lo contrario sería el argumento de progreso.
Progreso. Lo novedoso y lo original se entiende como avance, como progreso, y son valorados frente a la tradición.
Científico. La autoridad o prestigio científico pueden servir para apoyar una opinión.
De datos. Basado en pruebas constatables.
De cantidad. Lo que la mayoría opina o hace en un contexto determinado puede funcionar como argumento.
Generalización indiscutible, verdad evidente o apelación al sentido común. Se trata de argumentos basados en el sentido común o en verdades comúnmente aceptadas.
Semejanza. Se defiende algo en razón de ser muy parecido a otro elemento que nos convence.
Justicia. Lo justo debe prevalecer sobre lo injusto.
Salud. Se valora lo saludable y beneficioso frente a lo nocivo y perjudicial.
De calidad. Se valora lo bueno frente a lo abundante.
Utilidad. Se valora lo útil, necesario y eficaz, frente a lo inútil, ineficaz o peligroso.
Estético. Lo bello se valora sobre lo feo.
Moral. Se apoya sobre las creencias socialmente aceptadas acerca de la bondad o maldad de determinadas acciones o caracteres de las personas.
Hedonista. La opinión se justifica en razón de la necesidad de disfrutar de la vida.
Ejemplificador. Tienen más peso las ideas que están apoyadas con ejemplos.
Experiencia personal. Lo visto y lo vivido personalmente funciona también como argumento. Conviene no abusar de este tipo de argumento.
Existencial. Se prefiere lo real, verdadero y posible, frente a lo inexistente, falso o imposible.
Criterio sapiencial. Los refranes, sentencias, proverbios, frases hechas, etc. pueden servirnos para apoyar nuestras ideas.


lunes, 18 de septiembre de 2017

¿Qué debo estudiar de cada unidad?

¿Qué debo estudiar de cada unidad?



Se señalan, por trimestres, los epígrafes claves de cada unidad del libro de texto.

PRIMERO DE BACHILLERATO



PRIMER TRIMESTRE



Unidad 1



Los elementos de la comunicación

Implicaturas

Las funciones del lenguaje.

Unidad 2

Los procedimientos de la sustitución.

Los marcadores.



Unidad 3



La narración.

La descripción.

La exposición.

La argumentación.

El diálogo.



Unidad 4



La publicidad.

Los textos periodísticos.



Unidad 14



La Edad Media y su literatura.

La interculturalidad.

Rasgos generales de la literatura medieval.

Las jarchas.

Las cantigas de amigo.

Los villancicos.

Jorge Manrique y las Coplas a la muerte de su padre.

Endechas de Guillén Peraza. (Fotocopias).



Unidad 15



La poesía épica.

El cantar de Mío Cid.

Los romances.

El mester de Clerecía.

Libro de Buen amor.

Comentario de textos literarios.





SEGUNDO TRIMESTRE



Unidad 5



El sustantivo (criterio morfológico, clases de sustantivos).

Los determinantes.

Los pronombres.

El adjetivo.

Las palabras invariables.



Unidad 6



Paradigma de la flexión verbal.

Las perífrasis verbales.



Unidad 7



Los sintagmas.

Concepto de oración.

Los complementos del verbo.



Unidad 8



Los valores del se.

Las oraciones según su estructura sintáctica.





Unidad 16



Don Juan Manuel y El conde Lucanor.

La Celestina.



Unidad 17



El Renacimiento.

El Petrarquismo.

Garcilaso de la Vega.

San Juan de la Cruz.



Unidad 18



Lazarillo de Tormes.



TERCER TRIMESTRE



Unidad 9

La oración compuesta.



Unidad 10

Clases de variedades lingüísticas.



Unidad 11



Bilingüismo y Diglosia.



Unidad 12



El castellano y sus variedades dialectales.





Unidad 19



Don Quijote de la Mancha.



Unidad 20



El Barroco.

La lírica barroca.

Luis de Góngora.

Francisco de Quevedo.



Unidad 21



Calderón de la Barca.



Unidad 22



Características generales de la Ilustración.

Tomás de Iriarte (fotocopias).



Unidad 23



Características generales del Romanticismo.

Gustavo Adolfo Bécquer.

Las "Leyendas de Bécquer".

Los artículos de Larra.



Unidad 24



Características de la novela realista.

Benito Pérez Galdós.

Leopoldo Alas, Clarín.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Pequeña guía para realizar los comentarios de textos periodísticos.


1.- Género periodístico y tipología textual.

En este primer apartado, debes señalar si el texto  que analizas es un editorial, o un artículo periodístico o una columna. Y además, explicarás cuáles son las tipologías textuales presentes. Al tratarse de un género de opinión, la tipología textual argumentativa-expositiva van a jugar su papel siempre, pero es posible que la narrativa, o la descriptiva, o, incluso, la dialógica aparezcan.

Es conveniente que ejemplifiques esas tipologías textuales, añadiendo en el comentario fragmentos del texto analizado.

2.- Elementos de la comunicación.

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(Emisor, receptor, código, canal: el referente lo analizarás más abajo). Procura siempre ejemplificar.

3.- En relación con lo anterior, analizas las distintas funciones del lenguaje.

Resultado de imagen de funciones del lenguaje

El esquema, del blog atrapalalengua.blogspot.com, señala esas funciones del lenguaje y los contextos en los que suelen aparecer. En los textos periodísticos que vamos a trabajar, en la mayoría de los casos, presentan todas salvo la fática y la metalingüística, pero esto último no significa, claro, que no aparezcan.

4.- Resumen, tema y tesis.

Recuerda los rasgos de un buen resumen. Una actividad previa al resumen que puedes hacer es el subrayado de palabras claves. Respecto al tema (el referente), ten en cuenta lo siguiente: debe ser enunciado con un sintagma nominal. ¿Qué piensa el autor o el periódico sobre el tema del que se habla? La respuesta a esta pregunta te dará la tesis del texto.

5.- Estructura.

No solo la división textual, esto es, las partes del texto según tu criterio (debes justificar esa división realizando un pequeño resumen  de cada una de esas partes). Además, ¿qué estructura presenta según la posición de la tesis? (Recuerda: inductiva, deductiva, paralela, o encuadrada).

6.- Plano textual.

7.- Plano léxico - semántico.

8.- Plano morfosintáctico. 

Señala el uso de los marcados textuales encontrados en el texto. En el libro encontrarás el listado interesante de cada uno de ellos, en la UNIDAD 1.

9.- Opinión personal respecto al tema del texto. 


Si quieres hacer una primera tentativa, puedes practicar con el siguiente texto:

"Omran, un niño sirio", EL PAIS, 20 de agosto de 2016.

Hay imágenes a las que, afortunadamente, es imposible acostumbrarse. La expresión perdida de un niño sirio, cubierto de polvo, ensangrentado y sentado recto —como si estuviera en el colegio o en casa a la hora de comer con los mayores— en la silla de una ambulancia ha vuelto a recordar al mundo que en Siria se está viviendo la que sin duda ya es la mayor tragedia del siglo XXI. Detrás de los titulares de prensa, las iniciativas de la diplomacia internacional y las interminables cifras de víctimas y daños, hay personas que, como Omran Daqneesh, el niño de la foto, en su corta vida no han conocido otra cosa que la guerra.

Ocurrió algo parecido hace casi un año cuando la fotografía del cuerpo tirado en una playa de Turquía de Aylan Kurdi, de tres años, también sacudió a la opinión pública internacional. Para entonces, Omran y su familia ya vivían bajo las bombas en Alepo, ciudad industrial de Siria. ¿Mejoró en algo su vida la oleada de solidaridad internacional, de declaraciones tanto de personalidades como de ciudadanos comunes, de llamamientos y de promesas generadas por la imagen de Aylan ahogado en una playa todavía con la cabeza en el agua? La respuesta demoledora está en la imagen de portada de ayer de este periódico.


Es necesario evitar que la guerra en Siria se convierta en una especie de elemento recurrente al que se acabe acostumbrando la opinión pública mundial, como antes sucedió con Argelia o Afganistán. Situaciones como las que está atravesando la población de la ciudad de Alepo son absolutamente intolerables y es necesario que los responsables directos de tanto sufrimiento pongan fin a la carnicería y que quienes pueden ejercer influencia en las partes combatientes —o al menos en algunas de ellas— dejen de mirar hacia otro lado y se impliquen en fomentar una solución.
El presidente sirio, Bachar el Asad, y los jefes de los grupos rebeldes que combaten en Alepo son los responsables directos de lo que está sucediendo y no pueden justificar de ninguna manera el calvario al que están sometiendo a decenas de miles de personas. Rusia e Irán están ayudando a El Asad y por tanto tienen la obligación moral de forzarle a detener el asedio. Ninguna maniobra estratégica o de influencia regional debería pasar por encima del precio de vidas inocentes. Estados Unidos y Europa no pueden seguir aproximándose al problema de una forma paliativa, desentendiéndose del origen. En el caso de Europa, tanto por principio democrático como por su propia seguridad. La conmoción y solidaridad ciudadanas son buenas —y demuestran un saludable sentido de la humanidad— pero completamente insuficientes si no van acompañadas de iniciativas y compromisos diplomáticos serios y realistas perfectamente exigibles tanto a Gobiernos como a organismos internacionales. Urge por tanto un alto el fuego inmediato en Alepo extensible al resto de Siria y un compromiso internacional sincero con la resolución del conflicto.
Nada le puede devolver la vida a Aylan Kurdi, pero aún es posible que Omran Daqneesh conozca algo que no sea la guerra. Y es obligatorio que así sea.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Evaluación de la opinión personal

¿Cómo me evalúan la opinión personal?



De 9 a 10 puntos

 Ofrezco mi opinión de manera clara y siguiendo una de las estructuras establecidas (paralela, encuadrada, inductiva o deductiva). Mi forma de redactar es coherente, no cometo faltas de ortografía y el uso de los marcadores es correcto. Incluyo argumentos (de autoridad, de datos, de analogía) y no me extiendo en el uso del argumento basado en la experiencia personal. Refuto argumentos contrarios a los míos.  Uso recursos estilísticos, como la ironía y los paralelismos y las metáforas. Profundizo en los orígenes del problema que se me plantea y propongo soluciones. Demuestro que estoy al tanto de la realidad social que me rodea mencionando hechos o agentes del momento histórico que vivimos.



De 7 a 8 puntos

La estructura no está del todo clara. Cometo faltas de ortografía y de cohesión textual. Argumento mínimamente o solamente uso el argumento basado en la experiencia personal. Muy pocos recursos estilísticos aparecen en mi texto y no profundizo en las causas del problema ni planteo soluciones. No demuestro que estoy al tanto de la sociedad que me rodea pues no menciono ningún agente ni a ningún hecho.


De 5 a 6

Presento muchas faltas de ortografía y de cohesión textual, sin embargo, doy muestras de saber en qué sociedad vivo y además ofrezco tímidos argumentos. Soy capaz de nombrar a personas o a hechos del momento actual en el que vivo.


De 1 a 4



Presento muchísimas faltas de ortografía y graves problemas de cohesión textual. No doy muestras de saber en qué sociedad vivo y además no ofrezco ningún argumento y todo es irrelevante, vagos tópicos… Divago y me alejo del tema. Mi opinión no está nada clara y el texto es caótico. Uso coloquialismos. No doy muestras de conocimientos sobre la vida actual, de los problemas que afectan a las sociedades modernas en que vivimos.

Evaluación de la opinión personal

¿Cómo me evalúan la opinión personal?



De 9 a 10 puntos

 Ofrezco mi opinión de manera clara y siguiendo una de las estructuras establecidas (paralela, encuadrada, inductiva o deductiva). Mi forma de redactar es coherente, no cometo faltas de ortografía y el uso de los marcadores es correcto. Incluyo argumentos (de autoridad, de datos, de analogía) y no me extiendo en el uso del argumento basado en la experiencia personal. Refuto argumentos contrarios a los míos.  Uso recursos estilísticos, como la ironía y los paralelismos y las metáforas. Profundizo en los orígenes del problema que se me plantea y propongo soluciones. Demuestro que estoy al tanto de la realidad social que me rodea mencionando hechos o agentes del momento histórico que vivimos.



De 7 a 8 puntos

La estructura no está del todo clara. Cometo faltas de ortografía y de cohesión textual. Argumento mínimamente o solamente uso el argumento basado en la experiencia personal. Muy pocos recursos estilísticos aparecen en mi texto y no profundizo en las causas del problema ni planteo soluciones. No demuestro que estoy al tanto de la sociedad que me rodea pues no menciono ningún agente ni a ningún hecho.


De 5 a 6

Presento muchas faltas de ortografía y de cohesión textual, sin embargo, doy muestras de saber en qué sociedad vivo y además ofrezco tímidos argumentos. Soy capaz de nombrar a personas o a hechos del momento actual en el que vivo.


De 1 a 4



Presento muchísimas faltas de ortografía y graves problemas de cohesión textual. No doy muestras de saber en qué sociedad vivo y además no ofrezco ningún argumento y todo es irrelevante, vagos tópicos… Divago y me alejo del tema. Mi opinión no está nada clara y el texto es caótico. Uso coloquialismos. No doy muestras de conocimientos sobre la vida actual, de los problemas que afectan a las sociedades modernas en que vivimos.

Evaluación El abecedario literario

¿Qué evaluará el profesor de "El abecedario literario"?

¿Qué evaluará el profesor de "El abecedario literario"?

De 9 a 10 puntos.

El alumno escribe sin faltas de ortografía, y demuestra su estilo literario (es capaz de usar recursos estilísticos como metáforas, paralelismos, ironía...). Estructura el texto en párrafos. La presentación fue realizada con esmero. 


De 7 a 8 puntos.

Presenta algunas faltas de ortografía. El texto se acerca a un estilo literario y aparecen fallitos de estructura. La presentación es cuidada.

De 5 a 6 puntos.

Presenta errores ortográficos y el estilo del texto es neutro y se acerca a una mera exposición de anécdotas. La presentación no es nada cuidada.

Menos de cinco

Lo presenta fuera de plazo y nada cuidado. Una ortografía poco adecuada al nivel que se le exige. 


¿Cómo redacto la opinión personal?

¿Cómo elaboro mi opinión personal?

El proceso de escritura de una opinión personal puede dividirse en tres fases: reflexión, esquematización, redacción y revisión.

A. REFLEXIÓN

Dedica unos minutos a reflexionar sobre el tema del que vas a escribir. Recuerda que los temas principales pueden ramificarse en otros subtemas, de los que podrás escribir y enriquecerás de esa manera tu texto.

LA TESIS es tu opinión, es decir, la idea fundamental que vas a defender o justificar. Debes interrogarte acerca de tus propias creencias y de los fundamentos de las mismas. Procura SIEMPRE que tu opinión quede nítidamente establecida.

LOS ARGUMENTOS son fórmulas para lograr convencer de tu tesis al receptor. Argumentos los hay de analogía, de autoridad, de datos, basados en la experiencia personal... Consulta tu libro de texto.

Ten en cuenta que puedes también REFUTAR los argumentos que podrían esgrimir las personas que no están de acuerdo con tus tesis.

LA ESTRUCTURA de tu texto puede seguir uno de estos tipos que te señalamos a continuación y que estudiamos el curso pasado:

ESTRUCTURA INDUCTIVA, ESTRUCTURA DEDUCTIVA, ESTRUCTURA ENCUADRADA, ESTRUCTURA PARALELA.

B. ESQUEMATIZACIÓN

Te proponemos una esquematización:

1. Tesis.
2. Cuerpo de la argumentación.
2.1. Argumentos a favor de la tesis.
2.2. Refutación de los argumentos que apoyan la tesis contraria.
3. Conclusión.

C. LA REDACCIÓN

No olvides usar párrafos y los marcadores textuales. Por ejemplo, para REFUTAR podrías usar marcados como "no obstante", "sin embargo".

No olvides tampoco un párrafo conclusivo.

Ten en cuenta el registro, que debe ser el adecuado.

D. REVISIÓN

HAZTE LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:

¿He estructurado el texto en párrafos? ¿El párrafo inicial contiene la tesis? (si es que has elegido la estructura deductiva) ¿Uso por lo menos tres argumentos para justificar la tesis? ¿Uso marcadores de manera correcta? ¿Se refuta al menos un argumento? ¿Termino el texto con un párrafo de cierre?


lunes, 11 de septiembre de 2017

FICHA 1. CURSO 17-18.

“Tragedia y esperanza”, Víctor Lapuente. EL PAÍS. Ficha 1. Primero de Bachillerato.
Cuando, allá por el siglo XXII, se escriba la historia mundial de la igualdad de género, se hablará del misterioso caso español. Nuestras madres fueron educadas en la tolerancia a la violencia machista. Mientras la mujer ganaba dignidad en la Europa de posguerra, incluyendo también el bloque comunista, en la España del consultorio de Elena Francis se recomendaba a las esposas aguantar los malos tratos. Sin embargo, España es hoy uno de los países del mundo más intolerantes con la violencia machista.
Un estudio de la Unión Europea revelaba que un 22% de españolas se han sentido agredidas física o sexualmente. Una barbaridad, pero menos de la mitad que en Dinamarca (52%). Los críticos con estas cifras aducen que las españolas son menos propensas a reconocer situaciones de violencia que las nórdicas, más concienciadas gracias a sus políticas de igualdad. Y, sin duda, debemos invertir más en campañas de sensibilización y políticas para erradicar las discriminaciones que sufren las españolas, del mercado laboral al político.
Pero culturalmente hemos dado un salto. De acuerdo con el Eurobarómetro, más del 70% de lituanos, letones o daneses —y más del 60% de polacos o británicos— consideran que el comportamiento provocador de las mujeres es una causa de la violencia doméstica. En España ese porcentaje es del 33%. Muy alto. Pero claramente el más bajo de toda Europa.
Solo un 8% de españoles justifican el sexo sin consentimiento en alguna circunstancia, el porcentaje más bajo tras Suecia (6%). Muy inferior a la media europea (27%) y al escalofriante 40% de belgas o 31% de franceses. Y solo el 9% de españoles —en comparación con el 56% de chinos o el 22% de norteamericanos— cree que los hombres son más capaces que las mujeres, tal y como señala una encuesta de Ipsos.
Nos queda mucho por hacer. Cada asesinato machista es una tragedia. Y, aunque la tendencia general desde que comenzaron a publicarse estadísticas parece descendiente (de 71 asesinatos en 2003 a 44 en 2016), 2017 ha comenzado mal, acumulando ya 16 mujeres muertas. Sigamos trabajando, pero con la esperanza de lo mucho que hemos avanzado.

1.- Determinar el tema y la tesis del texto y a partir de ellos formular una opinión personal, aportando nuevas ideas…
2.- Comentario crítico.
3.- Realizar el comentario de texto del siguiente poema (busca información en Wikipedia, por ejemplo).
Llorad, las damas, sí Dios os vala.
Guillén Peraza quedó en La Palma
la flor marchita de la su cara.
No eres palma, eres retama,
eres ciprés de triste rama,
eres desdicha, desdicha mala.
Tus campos rompan tristes volcanes,
no vean placeres, sino pesares,
cubran tus flores los arenales.
Guillén Peraza, Guillén Peraza,
¿dó está tu escudo?, ¿dó está tu lanza?
Todo lo acaba la malandanza.




jueves, 7 de septiembre de 2017

Lecturas para el curso 2017-2018

Primer trimestre:

Primera lectura: El chico de la última fila, de Juan Mayorga.

Segunda lectura: Cosmética del enemigo, de Amélie Nothomb. Editorial Anagrama. Colección Compactos.


Segundo trimestre:

Primera lectura: Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez. Editorial Tusquets.

Segunda Lectura: El arte de la entrevista, de Juan Mayorga.


Tercer trimestre:

Primera lectura: Chesil Beach, de Ian McEwan. Editorial Anagrama. Colección Compactos.

Segunda Lectura: Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura. Editorial Cátedra.