miércoles, 28 de febrero de 2018

FICHA 10


“Venta de armas a porrillo”, Eugenio García Gascón. PÚBLICO.

26 febrero 2018

Según el diario Maariv, la semana pasada una misión secreta israelí viajó a Ruanda para vender armas y tecnología militar a ese país africano.

La semana anterior, en la televisión hebrea se reveló que Israel está enviando armas a Sudán del Sur, donde tiene lugar una cruenta guerra civil, a través de los países limítrofes.

En el caso de Ruanda, la venta de armas se produciría como “compensación”, ya que ese país se ha mostrado abierto a recibir a los refugiados eritreos y sudaneses que hay en Israel, y de los que Israel quiere deshacerse.

Israel es un país que vende muchas armas a países del tercer mundo, pero no es el único al que se le puede acusar de ello.

Esta semana Francia y Alemania han hecho un llamamiento para que cesen los bombardeos sirios en la Guta oriental, los suburbios de Damasco que controlan milicianos yihadistas radicales.

El mismo Consejo de Seguridad ha aprobado este sábado una resolución para un alto el fuego en esa zona.

El presidente Emmanuel Macron hace bien en pedir un alto el fuego en Damasco, pero su llanto por las víctimas civiles parece más bien lágrimas de cocodrilo.

Si realmente Francia estuviera interesada en que no haya víctimas civiles en los conflictos de Oriente Próximo, no vendería armas a porrillo a Arabia Saudí, armas que se están utilizando en la guerra civil de Yemen y que está causando un montón de muertos civiles.

Los países occidentales son en esta cuestión bastante hipócritas, y lo mismo podría decirse de Estados Unidos, cuyas armas han sido entregadas directa o indirectamente a los yihadistas que luchan en Damasco contra el ejército sirio.

Estados Unidos, que lamenta tan profundamente la muerte de civiles en Damasco, es el principal contribuyente a esas muertes, de manera que está claro que sus lamentos son simplemente una postura de cara a la galería, y no un sentimiento auténtico.

Lo mismo puede decirse de países como el Reino Unido o Alemania, que vende armas sofisticadas a Israel que luego podrían utilizarse en los conflictos de la zona.



1.- Tema, tesis, estructura.

2.- Comenta el uso de los tiempos verbales subrayados.

3.- ¿De qué tipo son las subordinadas adverbiales subrayadas?

4.- Don Quijote de la Mancha.




domingo, 4 de febrero de 2018

9


FICHA 9. PRIMERO DE BACHILLERATO

“Brechas salariales”, por Jorge M. Reverte

Hay, por fin, una demanda social muy extendida para que se ponga coto a las injustificadas (e injustas) diferencias salariales entre hombres y mujeres. A igual trabajo, igual salario, decía machacón el prontuario sindical cuando surgía una situación así.

Y, por fin, parece ser que les ha tocado el turno a las mujeres. De momento esto tiene pinta de suceder en lugares de difícil acceso, como los títulos de crédito de las películas o las carátulas de los grandes espacios informativos. Eso en sí no es negativo, siempre que genere un movimiento equiparador en todas las direcciones. Pero, sobre todo, sí sirve para que deje de haber empleos solo para mujeres porque son más baratas. Es fácil, y no es caro, poner el mismo sueldo a una ministra que a un ministro, pero es difícil y caro hacer que los trabajos básicos del textil en India los hagan por igual hombres y mujeres, que deje, de una vez por todas, de haber trabajos solo para mujeres o solo para hombres. La generosa oferta hecha por varios top de una cadena televisiva pidiendo que les bajen el sueldo para mejorar el de sus colegas femeninas es una estupidez.

Y más estupidez, aunque se retractara, es la negativa de un presidente de Gobierno a hablar del asunto. Como si los poderes públicos solo pudieran actuar por la vía del decreto.

Aceptar el principio de la igualdad entre géneros puede hacer que el capitalismo sea algo más justo pero mucho más confortable. Es viable, hay que ir a por ello.

Pero hay que ir también a otros lugares que lo harían también más confortable y menos injusto: un trabajador francés cuesta el doble que un polaco. Y una costurera gallega bastante menos que un hipotético costurero vasco pero mucho más que una de Bangladés.

Puede ser, sin embargo, que la moda de la igualdad funcione entre quienes viven en el mundo top y la cosa se quede ahí. No pasará nada entonces que ponga en cuestión el sistema de explotación. Salvando las distancias, sería como si la batalla actual contra el acoso se quedara en el cine. Y todas las mujeres saben que es algo de enorme importancia en la vida cotidiana.

El capitalismo no se va a conmover porque la igualdad de los top funcione, pero sí puede ser un lugar mejor, sobre todo porque no hay ninguna alternativa. La socialdemocracia agoniza en casi todo el mundo. Quizás con movimientos parciales como este, pueda resucitar. El otro ingrediente básico, la libertad, no va mal, al menos en Europa.

1.- Repasa los conceptos de las páginas 188, 189 y 190.

2.- Página 191: Del 1 al 5.

3.- Conceptos básicos de las páginas 192, 193, 194.

4.- Página 195.

5.- San Juan de la Cruz (198 y 198).